LIPOFILING

Esta técnica consiste en rellenar partes blandas del paciente con su propia grasa. Las zonas más frecuentes de infiltración: cara y glúteos. En muchas ocasiones aprovechamos la grasa que extraemos tras realizar una liposucción para infiltrarla ayudándonos a dar nueva forma a la figura del paciente. Los beneficios y limitaciones de la técnica deben ser completamente aclarados por el cirujano plástico pues la idea de combinar liposucción para extraer grasa de las zonas sobrantes (abdomen, cara interna de muslos, cartucheras…) y su posterior infiltración para aumentar  por ejemplo los glúteos, puede resultar muy atractiva  o incluso mágica para muchas mujeres. Las células grasas injertadas al paciente pueden no sobrevivir y aproximadamente un 30% del volumen infiltrado se puede perder precisando 2 ó 3 intervenciones, espaciadas de 3 a 6 meses cada una,  para alcanzar el volumen deseado.

DR. JOSÉ CÓRDOBA CAMPOS.

CIRUJANO PLÁSTICO.